La montaña sigue dando

Whistler Blackcomb tiene más nieve de la normal para estas fechas. La zona alpina recibió nevadas constantes durante marzo, algo que los locales no habían visto en años. El fin de semana promete cielos despejados y condiciones perfectas para esquiar en manga corta.

Para nosotros que venimos de México, esto es oro puro. Imagínate salir de la Ciudad de México con 25 grados y llegar a encontrar nieve fresca en abril. Las condiciones están tan buenas que hasta los instructores andan emocionados. Si tienes planeado venir en las próximas semanas, definitivamente trae protector solar. El reflejo del sol en la nieve a esta altura te puede quemar en minutos.

Los gondolas están operando sin problemas y las filas son mucho más cortas que en temporada alta. Es el momento perfecto para esos que nunca hemos esquiado o queremos mejorar sin la presión de las multitudes de febrero.

Caminar el Village será más cómodo

El municipio aprobó 2.3 millones de dólares para renovar Village Stroll. Las mejoras incluyen banquitas nuevas, mejor iluminación y secciones con calefacción para el invierno. Los senderos serán más anchos y accesibles para sillas de ruedas y carriolas.

Esto va a cambiar completamente la experiencia de caminar por el centro. Ya no más resbalones en el hielo cuando sales de cenar. Las secciones con calefacción van a estar principalmente cerca de los restaurantes y tiendas, perfecto para cuando necesitas un respiro del frío canadiense.

Para las familias mexicanas que viajan con niños pequeños, esto es excelente. Manejar una carriola en el Village actual puede ser toda una aventura, especialmente cuando hay nieve. Los senderos más anchos también van a hacer más fácil moverte con todo el equipo de esquí.

Del lodge de pesca a resort olímpico

El Museo de Whistler inauguró una exhibición permanente sobre la transformación del pueblo. La muestra recorre desde los lodges de pesca de 1900 hasta los Juegos Olímpicos de 2010. Es perfecta para esos días nublados cuando no vale la pena subir a la montaña.

La exhibición está súper bien hecha. Tiene fotos increíbles de cómo era esto antes, cuando literalmente era un pueblo perdido en las montañas. Ver la transformación te da una perspectiva completamente diferente del lugar. Hay una sección interactiva donde puedes ver cómo se construyeron las pistas olímpicas.

Lo que más me gustó es que explican cómo los Juegos Olímpicos cambiaron todo. Whistler pasó de ser un destino local a recibir visitantes de todo el mundo, incluidos cada vez más mexicanos. El museo está en el centro del Village, así que es súper fácil llegar caminando desde cualquier hotel.

Si vienes con teenagers que ya se aburrieron del esquí, esta exhibición los puede enganchar. Tiene mucha tecnología y videos que hacen la historia más interesante que solo leer placas en la pared.